La selección del jurado comenzó el 27 de abril en el tribunal federal de Oakland, California, en el juicio civil que enfrenta a Elon Musk contra OpenAI y el CEO Sam Altman por la transformación de la empresa de un laboratorio de investigación sin fines de lucro a una empresa con fines de lucro valorada en aproximadamente 852.000 millones de dólares.
El juicio Musk-OpenAI comenzó el 27 de abril en el tribunal federal de distrito de Oakland, con la selección del jurado iniciándose en un caso civil que, según informó Yahoo Finance, tiene el potencial de determinar la estructura corporativa de OpenAI precisamente en el momento en que la empresa se prepara para una OPV de gran envergadura. La jueza Yvonne Gonzalez Rogers, que preside el caso, ha descrito el asunto como "multimillonario contra multimillonario" y conservará la autoridad definitiva sobre cualquier medida correctiva, con el jurado de nueve personas actuando únicamente en calidad consultiva.
Musk cofundó OpenAI en 2015 junto con Altman y un pequeño grupo de personas como una organización sin fines de lucro explícitamente comprometida con el desarrollo de la IA en beneficio de la humanidad y no de los accionistas. Afirma haber donado más de 44 millones de dólares bajo esa premisa y que Altman posteriormente manipuló la empresa para convertirla en una estructura con fines de lucro para enriquecerse a sí mismo y a otros, en lo que los abogados de Musk denominaron "perfidia y engaño de proporciones shakespearianas." NPR informó que la valoración actual de OpenAI se sitúa en aproximadamente 852.000 millones de dólares según los propios documentos judiciales de la empresa, con cerca de mil millones de personas usando sus productos semanalmente, lo que convierte los remedios que busca Musk en los más trascendentales jamás solicitados en un caso civil de Silicon Valley. OpenAI ha desestimado el litigio como una campaña impulsada por los celos y la rivalidad competitiva, argumentando que Musk estaba al tanto y en ocasiones abogó por la conversión con fines de lucro, y que presionó para fusionar OpenAI con Tesla antes de abandonar la junta en 2018 tras una lucha de poder.
El juicio llega en lo que podría ser el momento de mayor exposición comercial de OpenAI. Según informó crypto.news, un fallo en contra de OpenAI en la demanda de Musk podría interrumpir el compromiso de SoftBank con la ronda de financiación de 40.000 millones de dólares de OpenAI, que ya se reportaba en riesgo de reducirse de 30.000 millones a 20.000 millones de dólares si la reestructuración de la empresa enfrentaba interferencias legales. OpenAI completó una recapitalización en octubre de 2025 que dejó a la entidad sin fines de lucro con una participación de control en el negocio con fines de lucro, una estructura aprobada por los fiscales generales de California y Delaware. Entre los remedios que busca Musk está la devolución forzada de todas las ganancias de la conversión con fines de lucro a la fundación benéfica de OpenAI, y la destitución de Altman y el cofundador Greg Brockman como directivos. Un fallo de responsabilidad desencadenaría una fase de remedios separada ante la jueza Gonzalez Rogers en exclusiva, a partir del 18 de mayo.
Musk ha enmarcado el caso como uno con implicaciones que van mucho más allá de OpenAI. En los documentos judiciales, argumentó que la conducta de OpenAI "podría representar un cambio de paradigma para las Startups tecnológicas", alegando que si se permite que prevalezca, la conversión estructural sienta un precedente sobre cómo los compromisos de seguridad en IA adquiridos durante la recaudación de fondos sin fines de lucro pueden abandonarse en aras del beneficio comercial. Según documentó crypto.news, OpenAI ha estado expandiendo rápidamente su infraestructura comercial hacia servicios financieros, publicidad y herramientas de IA empresarial a lo largo de 2026, movimientos que refuerzan cuánto se ha alejado la empresa de su mandato fundacional de prioridad a la seguridad. El propio Musk ha lanzado desde entonces xAI, un competidor de IA con fines de lucro, que OpenAI cita como evidencia de que su demanda está motivada comercialmente más que éticamente. Según el seguimiento de crypto.news, OpenAI superó los 10.000 millones de dólares en ingresos anuales a mediados de 2025 y proyecta cerca de 30.000 millones en 2026, una escala comercial que hace que la pregunta sobre quién controla la misión de la empresa sea más trascendental que en cualquier momento previo de su historia.
Los argumentos iniciales están programados para seguir a la selección del jurado el 27 de abril, con el juicio previsto para durar aproximadamente cuatro semanas antes de que el jurado consultivo entregue su dictamen de responsabilidad a la jueza Gonzalez Rogers.


